BENEFICIOS DEL CORRER A CUALQUIER EDAD

- en Salud

El correr tiene sus ventajas y practicarlo a cualquier edad también tiene singulares beneficios. El correr a los 20, 30, 40 o más tiene su etapa progresiva, con cualidades y cuidados.

Podemos ver en los pelotones de las distintas carreras, corredores de 20 años codo a codo con corredores que han pasado los 60’s. Y sin embargo, a pesar de que la gran mayoría de distancias de las carreras atléticas se pueden completar a cualquier edad, los diferentes periodos de nuestra vida presentan fortalezas y debilidades que nos predisponen a uno y otro tipo de esfuerzo.

Con el paso de los años, varios factores influyen en nuestra capacidad de correr, factores fisiológicos, psicológicos e incluso sociológicos, los últimos más sensibles en las mujeres.

¿Cómo corremos de manera diferente a los 20, 30 o 40 años?

Las fortalezas y debilidades según cada edad podrán variar también según la persona, su experiencia, su nivel y otros factores.

Los grandes cambios con los años

La FCM (Frecuencia Cardiaca Máxima) decrece después de  los 20 años. Esto sucede porque después de un considerable tiempo de entrenamiento la FC tiende disminuir con la edad, sin que implique una disminución de la velocidad al correr.

Los músculos se adaptan y con la edad tienden a perder su flexibilidad y registran cierta pérdida de fuerza. Esto puede observarse a partir de los 40 años. Sin embargo, las fibras musculares se vuelven más resistentes a la fatiga y, sobre todo, se adaptan cada vez mejor con los años de entrenamiento.

La capacidad de correr rápido disminuye: esta pérdida de velocidad depende de numerosos factores, en donde hay una disminución del VO2, es decir nuestra capacidad de consumir más o menos oxígeno según la intensidad del esfuerzo. Sin embargo nuestros hábitos de entrenamiento influyen sobre esa disminución.

El corredor más experimentado sentirá claramente esta disminución, mientras que un corredor que debuta en los 30’s conservará un margen de progresión importante.

Los cambios del ritmo de vida: con los años, nuestro uso del tiempo se intensifica, es más difícil seguir un plan de entrenamiento riguroso a los 40 junto con manejar una vida profesional y familiar, que a los 20’s. En el caso de las mujeres la maternidad, va a influir directamente en sus posibilidades de entrenarse.

Por lo que el correr en diferentes etapas de la vida entre los 20, 30, 40 o más son diversos ciclos en donde el atleta se atiene a asociar su vida personal y profesional con la vida deportiva. Depende de mucho la vida deportiva o sedentaria que se haya tenido o se mantenga, para que se vean los resultados precisos que cada atleta desea cuando emprende un plan de entrenamiento en forma.

Así que considérate afortunado o afortunada para seguir haciendo de tu vida no solo productiva y profesional, sino también deportiva para optar por una vida que te de frutos para vivir plenamente en las últimas décadas de tu existencia, esa etapa sin duda es y será la mejor de todas. #Nadatedetiene

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