5 PRINCIPALES MÚSCULOS QUE TODO CORREDOR DEBE CONOCER

- en Entrenamiento

Existen cinco músculos que todo corredor o corredora debe conocer para saber cual es el rendimiento o cuidados que debe tomar en cuenta a la hora de correr, pero sin embargo es información que pocos conocen, aquí te la mostramos.

1.- BICEPS FEMORAL

El bíceps femoral es el músculo que encuentras en la parte posterior de tu pierna. Este músculo es uno de los que integran los famosos isquiotibiales, y por ello es tan importante para los corredores. El bíceps femoral es un músculo de dos puntas que se encuentra en la parte posterior del muslo. Se compone de dos partes: la cabeza larga, que se adjunta a la isquión (la parte inferior y posterior del hueso de la cadera), y la cabeza corta, que se une al hueso del fémur.

 Las dos cabezas del bíceps femoral permiten realizar la flexión de la rodilla,  pero la cabeza larga (la que se encuentra en parte superior) también colabora a la extensión de la cadera.  Cuando tus rodillas están semiflexionadas, el biceps femoral colabora en una ligera rotación externa.

Cuando corres, la activación del bíceps femoral (y otros músculos) es lo que permite que flexiones y extiendas las rodillas y cadera en cada una de tus zancadas. El cuidado de este músculo es sumamente importante para un corredor no solo por su función, sino por la inervaciones nerviosas que posee. Así, la cabeza corta está inervado por la rama fibular del nervio ciático y la cabeza larga está inervada por la rama tibial del nervio ciático.

 Para quienes no lo saben, vale decir que el nervio ciático,  es un nervio grande que se inicia en la espalda baja, pasa por los glúteos y baja hasta la parte inferior de tu pierna. Es el nervio más largo y ancho en el cuerpo humano y proporciona la conexión con el sistema nervioso.

Por ello, problemas en el bíceps femoral, como acortamientos o nudos musculares, pueden generar dolorosas situaciones que pueden hasta ser confundidas con hernias de disco. Debido a las exigencias a la que sometes a este músculo en cada uno de tus entrenamientos y carreras, es vital que lo cuides como corresponde.

2.- MÚSCULO SEMITENDINOSO

Al igual que el bíceps femoral, al músculo semitendinoso lo puedes encontrar en la parte posterior de tu pierna. El músculo semitendinoso es uno de los tres músculos isquiotibiales que se encuentran en la parte posterior del muslo. Los otros dos son el músculo semimembranoso y el bíceps femoral.

El músculo semitendinoso se encuentra entre los otros dos y al igual que el femoral, trabaja colectivamente para flexionar la rodilla y extender la cadera. También ayuda a realizar una ligera rotación interna de la tibia cuando la rodilla está flexionada.

El músculo semitendinoso comienza en la superficie interior de la base de la pelvis (conocida como la tuberosidad isquiática) y el ligamento sacrotuberoso. Se inserta en el cóndilo tibial medial.

Este músculo se compone principalmente de las fibras musculares de contracción rápida y al igual que en el caso del femoral, un segmento del nervio ciático, pasa por su recorrido.

Al igual que el resto de los músculos de los isquiotibiales, problemas en el semitendinoso, como acortamientos o nudos musculares, pueden generar dolorosas situaciones que pueden hasta ser confundidas con hernias de disco. Debido a las exigencias a la que sometes a este músculo en cada uno de tus entrenamientos y carreras, es vital que lo cuides como corresponde.

3.- MÚSCULO SARTORIO

El músculo sartorio es el músculo más largo de todo el cuerpo humano; es largo y delgado, similar a una banda y se encuentra en la región anterior del muslo (la parte frontal). El sartorio, se origina en la espina ilíaca anterosuperior (una proyección ósea en la parte superior de la pelvis) y se desplaza en el eje superior de la tibia, o hueso de la espinilla.

Como consecuencia de su recorrido, el sartorio tiene la característica de cruzar dos articulaciones: la cadera y la rodilla. El músculo sartorio ayuda a la flexión, la aducción y rotación de la cadera. Además, ayuda con la flexión de la rodilla.

 Aquellos corredores que suelen conocer a este músculo, son aquellos que padecen de una lesión, conocida como “tendinitis de pata de ganso“ La pata de ganso, es la forma en la que se conoce altendón pes anserine o anserina,y recibe este nombre debido a su similitud con la forma que tienen las patas de los gansos.

En términos simples, la pata de ganso es el punto en que los tendones de los músculos semitendinoso , sartorio y gracilis se encuentran y se unen a la tibia en la parte interior inferior de la rodilla. Los síntomas de esta lesión, a menudo incluye hinchazón, sensibilidad y dolor.

4.- SÓLEO

Los músculos de las pantorrillas son imprescindibles para asegurar el movimiento y aunque suelen funcionar como un grupo, es bueno conocer sus elementos componentes.

Las pantorrillas se componen de dos músculos: el gastrocnemio (los famosos gemelos) y el sóleo. Tanto el músculo gastrocnemio y el sóleo se unen con el tendón de Aquiles, el tendón más fuerte y grueso del cuerpo humano. El sóleo, es un músculo ancho y grueso que está ubicado debajo del gastrocnemio, por lo que una gran parte de él no puede ser “vista”. La función principal del sóleo es colaborar en la flexión plantar del tobillo.

5.- PIRIFORME

El músculo  piramidal o piriforme es un pequeño  músculo ubicado profundamente dentro de la región de la cadera y de la región glútea,  que conecta el sacro (la región más baja de la columna) con el fémur (hueso del muslo).

 Este músculo es de forma aplanada y triangular de vértice externo, lo que da origen a su nombre. Su función es la extensión, rotación externa y abducción del fémur cuando la pelvis esta fija.

Debido a los movimientos que realizas cuando corres, el piramidal sufre de tensiones elevadas lo que puede generar  una cierta tendencia a estar acortado, o bien a sufrir alteraciones debidas a sobreesfuerzo.

Por su estrecha relación con el nervio ciático (que pasa por debajo del músculo piriforme), las alteraciones del piramidal pueden provocar dolor que en ocasiones se confunde con ciática.

Este tipo de problemas suele ser conocido como síndrome del piriforme, una condición en la cual el músculo piramidal sufre una contractura o espasmo, e irrita el nervio ciático, causando dolor en la región glútea y puede incluso dar lugar a dolor referido en la parte posterior y distal del muslo.

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