INCLUYE DOMINADAS EN TU ENTRENAMIENTO

- en Entrenamiento

Uno de los ejercicios más completos que existen son las dominadas, por lo que es elemental en tu plan de entrenamiento a la hora de ir al gimnasio. 

Es un ejercicio que exige control corporal y fuerza en los músculos, no es sencillo, pero tampoco imposible, debes de luchar contra tu mente para literalmente dominar las dominadas.

La progresión de las dominadas deben se hacer con cuidado y la mejor forma de realizar el ejercicio es repetirlo, repetirlo y repetirlo hasta que lo realices perfectamente.

Cuatro beneficios de las dominadas

  • Fortaleza de los músculos: mejora sustancialmente tu proporción muscular. Para poder llevar a cabo una dominada el cuerpo necesita ofrecer la mejor versión de sí mismo.
  • Mejora la postura: la espalda adquiere una postura más erguida. Como consecuencia directa las vértebras se descomprimen y de forma paulatina los dolores lumbares desaparecen.
  • Economiza tu tiempo: es un ejercicio intenso al que no le tienes que dedicar mucho tiempo, por lo que es una práctica express para aquellos días que estás más apurado(a).
  • Aumentas la tonificación: este ejercicio implica el trabajo de los músculos de la espalda, pero también del tronco y requiere fuerza abdominal por lo que mejoras la figura.

¿Cómo hacer una dominada?

Poder levantar todo el peso de tu cuerpo se requiere de fuerza en los músculos del brazo y de la espalda. Ante eso, si no tienes aún la musculatura suficiente, antes de disponerte a hacer dominadas es mejor que arranques con otros ejercicios para ganar fortaleza, elasticidad y movilidad.

Los pasos a seguir una vez ya estés preparado, son:

1. Calienta, dado que como cualquier actividad física es necesario preparar el cuerpo previo a iniciar.

2. Separa los brazos un poco más que el ancho de tus hombros y ubica las manos mirando al frente (para los niveles más avanzados coloca el pulgar encima de la barra y no alrededor de la misma).

3. Inhala por la nariz antes de empezar el movimiento.

4. Eleva el cuerpo por completo flexionando los brazos y contrayendo los músculos de la espalda sin tensar el cuello. Respira durante la subida en los momentos de mayor esfuerzo. El movimiento se considera concluido una vez que la cabeza en su totalidad queda por encima de la barra.

5. La posición debe ser sin perder la postura recta del cuerpo, sin encoger los hombros, con las piernas relajadas (encogidas sin tocar el suelo) y con los glúteos contraídos para activar la zona abdominal.

6. Bajá tranquilamente hasta que los brazos queden totalmente estirados. Este es el momento para inhalar nuevamente antes de la siguiente repetición.

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