KILIAN JORNET, 10 AÑOS DE REALIZAR DESAFÍOS SOBREHUMANOS

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Hace 10 años que Kilian Jornet Burgada se embarcó en su primer reto gran reto sin número de participante, por lo menos a nivel público. Fue en Córcega, sobre el GR-20, y significaba el nacimiento de «Kilian’s Quest», el primero de los proyectos con los que el catalán se disponía a medirse en rutas emblemáticas de medio mundo. Tras cuatro temporadas y multitud de viajes y vídeos, que combinaban las hazañas deportivas con su particular relación con el deporte y la naturaleza, se ponía fin a esta exitosa serie.

Por aquel entonces, el corredor de La Cerdanya -aunque nacido en Sabadell (Barcelona)- ya había roto el cerco de las carreras por montaña y era una superestrella del deporte, un referente tanto por sus victorias en las más variadas y cotizadas pruebas, como por su personalidad, magnética y esquiva a partes iguales. Jornet tenía 25 años y era el momento de comprometerse con una idea todavía más ambiciosa: «Summits of my life». Con más medios pero el mismo estilo ligero y autosuficiente, este proyecto le ha permitido destapar su esencia alpina, intentando establecer la mejor marca en subir y bajar las montañas más icónicas del planeta.

Con esta historia cerrada, y contada en un libro y varias películas que fueron consumidas por miles de personas en todo el mundo, el deportista que ahora tiene 30 años continúa abierto a nuevos retos y experiencias, aunque tal vez sin la voracidad de los comienzos. El último lo firmó hace 10 días con el récord de ascenso con esquís: 23.486 m en un día.

2009: GR 20

Corría un caluroso mes de junio en Córcega cuando un imberbe Kilian Jornet sorprendió al mundo batiendo el récord del mítico GR 20. El catalán ya había demostrado lo que era capaz en las largas distancias, unos meses antes había vencido su primer UTMB, pero ahora lo hacía sobre 200 km y 13.000 m+.

Desde entonces, batir su marca (32h54’), que recortaba en 4h la marca anterior de Piero Santucci, fue el objetivo de corredores de la talla de Julien Chorier o Guillaume Peretti(32h00’), que lo consiguió cinco años después. Tras él, François D’Haene estableció en 2016 un increíble de 31h06’, que todavía es la referencia.

2009: Tahoe Rim Trail

Tras vencer en ese verano los prestigiosos Giir di Mont y Sierre-Zinal, además de su segundo UTMB, Jornet se embarcó en el Tahoe Rim Trail, una travesía de 265 kilómetros entre los estados de California y Nevada en Norteamérica. La principal dificultad para él en aquella ocasión fue la falta de desnivel, la necesidad de autoimponerse un ritmo duro y constante durante 38h32’. “Por la noche me dormía corriendo, ¡creo que hasta he soñado!”, explicaba al terminar. Su marca, con la que batió por más de 7h el tiempo que Tim Twiettmeyer había registrado 4 años antes, todavía sigue vigente.

2010: Transpirenaica

Desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo en nada menos que 700 km y 36.000 m positivos. Kilian Jornet se tomó este desafío, en las montañas que le vieron crecer, con algo más de calma. Acompañado a tramos por otros corredores e incluso parando para disfrutar de la fauna y la flora pirenaica en plena primavera, acabó completando el recorrido en 8 días y 10 horas, cuatro menos que el registro anterior. No quiero establecer ningún récord. Lo que busco es descubrir los Pirineos, donde nací y aprendí a amar la montaña, y hacerlo descubrir a la gente, explicaba antes de salir.

Posteriormente Quim Navarro, autodenominado como «Steelman X», afirmó haber completado la travesía de los Pirineos en 7 días y 17 horas, aunque la veracidad de esta actividad ha quedado en entredicho.

2010: Kilimanjaro

El techo de África, con sus 5.895 m de altitud, fue la primera gran cima de los retos de Jornet. El 28 de septiembre arrancó por la mañana y a la hora de comer ya volvía a estar en el punto de partida. Un recorrido que habitualmente se completa en un mínimo de 3 días se lo había ventilado en 7h14’, superando el récord anterior de Simon Mtuy por más de 1 hora.

Tres años estaría vigente su crono hasta que Karl Egloff parara el reloj en 6h42m. Con esta hazaña el guía ecuatoriano-suizo se daba a conocer a nivel internacional y su nombre volvería a resonar tras el del catalán en el futuro.

2011: Monte Olimpo

Grecia, cuna del atletismo, fue el siguiente destino de Jornet. Concretamente la morada de los Dioses, a la que ascendió y descendió en 5h19’por un recorrido de 45 km y 3.500 m+. “Perdí unos 20 minutos aproximadamente porque me extravié pero, como siempre digo, más kilómetros más diversión, explicó al terminar. La actividad, a muy altas temperaturas, le sirvió como perfecto entrenamiento para la Western States que ganaría unas semanas después por primera y única vez. No se conocen más intentos al FKT de la montaña.

2012: Travesía del Aravis con Mathéo Jacquemoud y Stéphane Brosse

Preparando lo que sería el primer capítulo de «Summits of my live» en el Mont Blanc, un proyecto con mucho más componente técnico que los «Kilian Quests», el trío de esquiadores de montaña completó en mayo esta actividad de 38 km y 6.500 m, con pasos expuestos en crestas afiladas. Invirtieron 10h30’ en enlazar el Lago de Annecy y el valle del Arve, en la primera y, hasta la fecha, única ocasión en la que esta travesía se ha realizado en un solo día.

2012: Estreno trágico de SOML en el Mont Blanc

Los días 16 y 17 de junio arrancó el gran proyecto de Jornet, con una travesía en esquís del macizo del Mont Blanc de oeste a este, con 8 cimas en el programa y con Stéphane Brosse, Vivian Bruchez y Bastien Fleury como compañeros. La mala fortuna quiso que una avalancha, producida por la caída de una cornisa en la cima de l’Aiguille d’Argentière, se cobrara la vida del experimentado Brosse.

El accidente empujaría al catalán a una fase personal muy complicada marcada por la ingesta descontrolada de alcohol y un aumento en el riesgo asumido en sus actividades. A pesar de ello, lo siguió ganando todo.

2012: Grand Teton

A pesar de su renuncia a intentar revalidad la victoria de la WSER100, debido a la cercanía del accidente, Jornet viajó a EE.UU. en verano para explorar algunas de las zonas más clásicas del trail running norteamericano. No estaba en sus planes establecer ninguna marca en este cuatromil, que es el techo del Estado de Wyoming, pero amigos como Anton Krupicka o Rickey Gates le convencieron.

Finalmente marcó 2h54’12”, rebajando el crono que ostentaba Bryce Tatcher desde 1983 en más de 12 minutos y, lo que fue más importante para él, comprobó su rendimiento en terrenos más expuestos como los que se iba a encontrar el año siguiente en el Cervino. Poco le duró el registro al catalán pues 10 días después fue el estadounidense Andy Anderson quien consiguió arañarle 54 segundos. Lo hizo, además, sin coger ningún tipo de atajo, algo que supuestamente había hecho Kilian y que habían motivado un apercibimiento por parte de los guardabosques del Parque Nacional Grand Teton.

2012: Courmayeur-Chamonix por la Innominata

Esta vez en solitario y sin ningún tipo de asistencia, Jornet se enfrentó a una ruta de 1.000 m de alpinismo, en el que se suelen emplear 3 días, resolviéndola sus 42 km y 3.800 m+ en 8h42’. Cierto es que la encontró con buenas condiciones, sin demasiada nieve ni hielo, pero también que tal y como nos explicó el doctor César Canalesla estrategia nutricional del catalán es apta para muy pocos.

Cuatro años más tarde, el alpinista fallecido Ueli Steck realizó la misma ascensión empleando 5h30’ en la subida (saliendo desde Val Veny), cuando al catalán le había costado 6h47’ (desde Courmayeur). Aunque esos datos no son comparables, sí lo es el tiempo que les costó el tramo entre el vivac Eccles y la cima, el tramo más técnico y característico de la Innominata: 2h25’ para el suizo y 2h47’ para Jornet.

2013: Chamonix-Mont Blanc-Chamonix

El 11 de julio partió con Mathéo Jacquemoud desde la iglesia de Chamonix, alcanzando la cima en 3h30’ después de ascender 3.800 m+ por la Jonction y les Grands Mulets. Tan solo 1h17’ después, Jornet estaba de regreso, un poco antes que su amigo que sufrió una caída sin gravedad. “Si tuviera que describir con una palabra el día de hoy diría amistad. Ha sido muy bonito poder compartir el trayecto con un amigo. Al llegar a la cima, hemos cruzado una mirada y hemos entendido lo mucho que significaba esto para los dos”, explicaba en un comunicado de prensa.

Su tiempo total, 4h57’ redujo en algo más de 12 minutos el histórico registro de Pierre André Gobet (5h10’), firmado en 1990, y sigue vigente. Jornet ha regresado en multitud de ocasiones al techo alpino, incluso en doble sesión en un único día, y también en 2018, el día su pareja Emelie Forsberg batió el récord femenino.

2013: Cervino

Las siguientes semanas fueron frenéticas. Le dio tiempo a vencer el Ice Trail Tarentaise, la Dolomites Skyrace, de proclamarse campeón del mundo junto a Luis Alberto Hernando en la Trans D’Havet y hasta de firmar una cuarta plaza en Sierre Zinal. Pero su mirada estaba puesta en la montaña perfecta. Después de varios días de exploración y de una docena de subidas, el 21 de agosto abandonó Cervinia a las 15 horas, llegó a la cumbre 1h56’ más tarde por la arista Lion y regresó después de 2h52’02” ante la multitud.

Fue el mejor momento del año para el catalán, que dos días después vencía en la Matterhorn Ultraks, con el que le arrebataba la mejor marca nada menos que Bruno Brunod (3h12’). El mítico corredor avanzó posteriormente que el récord de Kilian en el Cervino se romperá en veinte o treinta años. De momento se cumple su previsión.

2013: Elbrus

El récord en el techo de Europa, con sus 5.642 m, sigue pendiente para Jornet. Lo intento el 21 de septiembre, tras pasar una semana en la montaña y comprobar las malas condiciones que le impidieron intentarlo con garantías. Llegó hasta los 5.100 m, acompañado del ruso Vitaly Shkel.

La marca vigente en aquel momento eran las 3h23’27” de ascenso, establecidas por un jovencísimo Andrzej Bargiel en el marco del Elbrus Race. Y precisamente en el marco de la carrera del año siguiente registró Shkel el mejor tiempo de ascenso-descenso (4h39’). En 2017 Karl Egloff le pegó un buen mordisco a este crono, estableciendo el mejor tiempo todavía vigente: 4h20’.

2014: Denali

El quinto pico de Summits Of My Life le llevaría hasta la montaña más alta de Norteamérica. El Denali (6.194) m, antiguo Mac Kinley, es la tercera montaña con mayor índice de prominencia topográfica del mundo, tras el Everest y el Aconcagua, y es conocida por sus difíciles condiciones climáticas. Su ruta West Buttress depara 53 km y más de 4.000 m positivos. En el mes de junio y utilizando una combinación de esquís y crampones, Jornet completó el recorrido en 11h46’, rompiendo el récord anterior de Ed Warren en más de 5 horas.

Su récord sigue vigente cinco años después, aunque en 2018 Karl Egloff programó un intento que no pudo ser completado debido a una tormenta. Por su parte, el escalador Colin Haley estableció unos días después el menor tiempo en ascender al MacKinley con 8h07’ (frente a las 9h45’ de Jornet), aunque por una ruta diferente, la arista Cassin.

2014: Aconcagua

Diciembre fue el momento elegido para intentar “el Coloso de América” (6.962 m) y su vía normal con 60 km y casi 4.000 m+. El día 20 realizó el primer pegue al que tuvo que renunciar a 6.500 m debido a los fuertes vientos. Dos días después Jornet completó el recorrido, con salida y llegada a Horcones, empleando 12h49’, a pesar de los notables problemas que le causó la altitud. Seguía perdiendo el equilibrio, los músculos parecía que no querían seguir la cabeza y me hacían caer, explicó tras descender. El mejor tiempo anterior era del Jorge Egocheaga (15h05’), aunque estaba sin homologar.

Tan solo tres meses después volvió a ser Karl Egloff quien seguía los pasos del catalán, estableciendo una nueva plusmarca: 11h52’.

2017: Everest por partida doble

Tras cancelar el récord en 2015 para ayudar en Nepal después del terremoto, llegó en septiembre de 2016 su primer intento a la montaña más alta del mundo. Fueron 3 semanas de expedición en las que aclimataron bien, pero el mal tiempo y la gran acumulación de nieve en la montaña hacía demasiado peligroso un intento serio. Hay un poco de frustración porque estamos bien aclimatados y las sensaciones son buenas, pero suponía exponerse demasiadoexplicó a su regreso.

Se llevó, sin embargo, importantes lecciones que aplicaría al año siguiente. Uno de los cambios fundamentales fue la aclimatación, hecha desde casa gracias a la hipoxia intermitenteApenas dos semanas después de llegar a Nepal, ya había superado la cota 8.000 en dos ocasiones, por lo que el trabajo estaba hecho. Solo faltaba encontrar un periodo con buenas condiciones meteorológicas para lanzar el ataque y estas llegaron en la medianoche del 21 al 22 de mayo. En aquella ocasión Jornet empleó en ascender 26 horas, saliendo desde el antiguo monasterio de Rombuk (5.100 m) por ruta normal de la vertiente Norte de la montaña, sin utilizar oxígeno ni poner cuerdas fijas. 38 horas después de partir llegaba al Campo Base Avanzado donde explicaba que “a partir de los 7.700 m de altitud, me he empezado a encontrar mal, supongo que por un virus estomacal. Desde allí he avanzado muy lentamente”.

No se quedó del todo satisfecho el catalán pues seis días después, cuando se especulaba sobre su aparición a última hora en Zegama-Aizkorri, anunció que había hollado la cima del Everest por segunda vez. En esta ocasión la marca era de 17 horas, por lo que se quedaba muy cerca de las dos ascensiones más rápidas al techo del mundo: la de Hans Kammerlander en 1996 (16h45’) y el austriaco Christian Stangl en 2006 (16h42’).

2018: Bob Graham Round

Concluido el proyecto Summits Of My Life, con el que Jornet ha desarrollado su faceta de alpinista, el 2018 estuvo marcado por las lesiones. Por un lado, fue operado de los hombros, por el otro, se rompió el peroné cuando rozaba la victoria de la Pierra Menta junto a Jakob Herrmann. Para comprobar su estado de forma tras la recuperación, Jornet volvía a medirse con la ultradistancia, esta vez con el emblemático reto de la Bob Graham Round, una ruta de 106 km y 8.200 m+.

12h52’ después llegaba al final batiendo por 1 hora el récord que el ‘fellrunner’ Billy Bland había conseguido 36 años después. No ha habido más intentos desde entonces.

2019: 23.486 m+ sobre esquís en 24h

Le denominó «Hamster Challenge» y consistió en dar vueltas a un recorrido en la estación noruega de Tusten durante un día completo. Del 8 al 9 de febrero, sumó 23.486 m de desnivel positivo, rompiendo el récord anterior de Lars Erik Skjervheim. “Para mí no se trataba de batir un récord ya que las condiciones, el desnivel y el material no eran iguales”explicó al terminar.

Fuente: www.carreraspormontana.com

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